Mostrando entradas con la etiqueta Napoleón Bonaparte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Napoleón Bonaparte. Mostrar todas las entradas

17/6/10

7. Tiempo (Time)

Strange Little Girls (2001), track 7
Tom Waits, 1985

Un día abrirás los ojos y la verás.


No está esperando. No exactamente. Es más bien que los años ya no significan nada para ella, que los sueños y la calle no pueden tocarla.

Permanece en los bordes del tiempo, implacable, ilesa, más allá, y un día abrirás los ojos y la verás, y después, la oscuridad.

No es una siega. En lugar de eso, te arrancará, gentilmente, como una pluma, o una flor para su pelo.



Los especuladores [1] están en Harlow
Y la luna está en la calle
Y los chicos de la oposición [2] están rompiendo todas las leyes
Estás al este de Saint Louis Este
Y el viento pronuncia discursos
Y la lluvia suena como una ronda de aplausos

Y Napoleón está llorando en un salón de Carnaval
Su prometida invisible está en el espejo
La banda se está yendo a casa
Están lloviendo martillos, están lloviendo clavos
Es cierto, no queda nada para él aquí abajo

Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
De que ames
Y es tiempo, tiempo, tiempo

Bueno, todos simulan ser Huérfanos
Y su memoria es como un tren
Podés verla achicarse mientras se aleja
Las cosas que no podés recordar
Revelan las que no podés olvidar
Esa historia pone un santo en cada sueño

Bueno, ella dijo que se quedaría por ahí
Hasta que se cayeran los vendajes
Pero estos nenes de mamá no saben cuándo irse
Matilda pregunta a los marineros, ¿aquellos son sueños
o son plegarias?
Sólo cierra los ojos, hijo
Esto no dolerá nada

Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
De que ames
Y es tiempo, tiempo, tiempo

Bueno, las cosas están bastante malas
Para una chica de calendario
Los chicos sólo saltan de los autos y se zambullen en las calles
Y cuando están de suerte
Ella saca una navaja de su bota
Y mil palomas caen alrededor de sus pies

Así que, pon una vela en la ventana
Y un beso sobre sus labios [3]
Mientras el plato afuera de la ventana se llena de lluvia
Igual que un extraño, con el luto [4] en tu corazón
Y pagale al violinista hasta que yo regrese

Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
Y es tiempo, tiempo, tiempo
De que ames
Y es tiempo, tiempo, tiempo

---------------------

[1] Smart money: apostadores, inversores y/o especuladores bien informados; también, el dinero invertido por esas personas o sus opiniones.

[2] Shadow boys: de shadow, adjetivo usado en Gran Bretaña para describir a los miembros del principal partido opositor en el Parlamento, aquellos que ocuparían cargos importantes si su partido ganara las elecciones. Una lectura más literal e igualmente posible sería traducir “los chicos de las sombras”.

[3] His lips, es decir, sobre los labios de él.

[4] Weeds: puede significar tanto “las ropas de luto” como “maleza, hierbajos”.


– ¿A cuál de esas mujeres le pedirías un consejo si estuvieras en problemas?
– A esta, que simboliza la Muerte en Time. La muerte es real, no necesita usar una máscara o una pose, etiqueta, tacto o hipocresía. Todas esas cosas que hacen a la comunicación entre los mortales. La muerte y el paso del Tiempo son todopoderosos, así que pueden hablar libremente.
[Samsonic – septiembre/octubre 2001]

Ella es la muerte. Creo que todos pueden elegir cómo ven a la muerte. Así que para mí, ella es la Parca, y la vi. Porque el tiempo está pasando, Tori.
[AP – octubre de 2001]

Pensé en llevar esta [canción] al órgano, pero la desnudé... Es desde el punto de vista de la Muerte, así que sentí que hacía falta que sientas que estás sentad* en la banqueta del piano. Sin máscaras, sin efectos, está justo ahí, seca, con un poco de compresión en lo vocal.
[Ice – septiembre de 2001]


15/5/10

7. Josefina (Josephine)

To Venus and Back (1999), Venus orbiting, track 7


No esta noche, Josefina
en la fuerza de un ejército, allí
yace el desenlace
desde aquí me persigues
junto al Sena, oh, tan hermoso
sólo para no ser de provecho –
imposible

Tan extraña, la victoria
1200 chapiteles,
el único sonido, Moscú ardiendo
vacío como las Tullerías (1)
Viena parece como un sueño,
sólo para no ser de provecho –
imposible

En el último extremo – avanzar
o no avanzar, te escucho reír
y todavía me estás llamando
no esta noche, no esta noche
Josefina

---------------------------------

(1) Se refiere al Palacio de las Tullerías, palacio real situado en el centro de París y que fue destruido por un incendio provocado en 1871, al llegar a su fin la Comuna de París.


María Josefina Rosa Tascher de la Pagerie (1763-1814), vizcondesa de Beauharnais, más conocida como Josefina Bonaparte, fue la primera esposa de Napoleón, con quien se casó en las Tullerías en 1796, así como la primera emperatriz del Primer Imperio Francés. De origen criollo, nacida en la Isla de la Martinica en las Antillas, su primer esposo había sido decapitado al final del Reinado del Terror durante la Revolución Francesa. A través de su nieto Napoleón III, de ella descienden directamente las actuales familias reales de Grecia, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Liechtenstein, Dinamarca, Mónaco y Noruega.

La unió a Napoléon un extraño amor, tempestuoso, inconstante e inolvidable, que no se extinguió ni siquiera después de su divorcio en 1810. Nos quedan numerosas cartas que él le enviaba mientras estaba lejos en campaña militar; de puño y letra de Josefina, en cambio, se conservan muy pocas. Copiamos aquí dos cartas enviadas a Josefina por uno de los hombres más poderosos de la historia, dos huellas de una vieja pasión que inspiró a Tori este tema.

Siete horas de la mañana, me despierto lleno de ti.
Tu retrato, el recuerdo de la embriagadora velada de ayer no dieron reposo a mis sentimientos. Dulce e incomparable Josefina, qué efecto haces sobre mi corazón. Si te enojas, si te veo triste, si estás inquieta, mi alma se quiebra de dolor y ya no hay paz para tu amigo.
Pues tampoco la hay cuando entregándome a los profundos sentimientos que me dominan, bebo en tus labios, en tu corazón, una llama que me abrasa.
Anoche, Josefina, ¡ah, fue por cierto anoche! me di cabalmente cuenta de que tu retrato no dice la verdad.
Partes al mediodía. Te veré dentro de tres horas. Entre tanto, mio dolce amor, recibe mil besos míos, pero no me los devuelvas, porque hacen arder mi sangre.
Napoleón
1795

Te escribo, mi buena amiga, muy frecuentemente, y tú poco. Eres mala y fea, muy fea, tanto como voluble. Es una perfidia engañar a un pobre marido, a un rendido amante. ¿Debe él perder su derecho por estar lejos, cargado de trabajos, de fatigas y de pena? Sin Josefina, sin la seguridad de su amor, ¿qué le resta en el mundo? ¿Qué hará?
Tuvimos ayer una acción muy sangrienta; el enemigo tuvo muchas bajas y fue completamente batido.
Tomamos el arrabal de Mantua.
Adiós, adorable Josefina; una de estas noches las puertas se abrirán con estrépito; como un loco me arrojaré en tus brazos. Mil amorosos besos.
Napoleón
1796